Hurtado & Khaliavin firman un excelente duodécimo puesto en los Juegos

Tras batir su marca personal tanto en el programa libre, como en la puntuación acumulada

 

Madrid, 20 de febrero de 2018 - Poco más podían haber deseado Sara Hurtado & Kirill Khaliavin para su estreno olímpico. Y es que se marchan de PyeongChang firmando el mejor resultado de una pareja española de danza en unos juegos, el duodécimo, y superando dos de sus tres marcas personales, concretamente las de programa libre y puntuación acumulada.

El dúo se presentaba en la final, celebrada la pasada madrugada, con un refinado montaje del ‘Don Quijote’ de Leon Minkus coreografiado por el director del Ballet Nacional de España, Antonio Najarro. Una revisión de carácter flamenco de uno de los grandes éxitos del Bolshoi. La mítica compañía de ballet también quiso estar presente, pues el chaleco que lucía Kirill era un préstamo de uno de los integrantes del elenco.

El primer elemento de su rutina, los twizzles (rápidos giros en uno pie en diferentes posiciones) era el que más incertidumbre generaba pues, al margen de ser el más complicado de esta disciplina, le había causado problemas en algunas competiciones previas. Los realizaron con perfección, velocidad y en completa sincronía (Nivel 4 y GOE +1,29). Sus técnicos, Alexander Zhulin y Petr Durnev aplaudían complacidos. En las dos secuencias de pasos (niveles 3 y 2) mostrarían una gran calidad de deslizamiento (GOE +2,2 y +1,26), mientras que en la pirueta (nivel 4) que tomaban de forma muy original, exhibían posiciones de una gran plasticidad (+1,46). Pero sin duda, los que más cosecharon aplausos por parte del público del Gangneung Ice Arena, fueron las tres elevaciones (dos nivel 4 y una de nivel 3 y GOEs del +0,86 al +1,2). Cerraban con un levantamiento coreográfico nuevo y se fundían en un abrazo. En la mayor competición del planeta habían mostrado su mejor nivel tras dos intensos años de trabajo.

A pesar de que alguna de las nueve figuras de su ejercicio no llegó al grado de complejidad buscado, su calidad de realización fue sencillamente exquisita, siendo valoradas en su mayor parte con +2 por parte del panel de jueces (el máximo es +3). Obtenían 51,68 para el mérito técnico y 49,72 en componentes, superando ampliamente las valoraciones de 8 (el máximo es de 10) en todos los apartados artísticos. Por vez primera en una gran competición internacional rompían la mítica barrera de los 100 puntos en una danza libre: 101,40. Anteriormente sólo lo habían logrado en el Open de Andorra, una prueba de segunda categoría. De esta manera, superaban su marca personal tanto en este segmento, como en la puntuación acumulada. Con un global de 168,33 puntos terminarían duodécimos, la misma posición que en la danza corta, mejorando el hasta ahora mejor puesto de España en unos Juegos: el decimotercero que Sara Hurtado junto a su anterior compañero Adriá Díaz lograban en Sochi 2014.

"Más no se puede pedir, no sólo el resultado, sino entre nosotros, la sensación que hemos tenido en el hielo es que somos una pareja fuerte y que podemos dar un programa de buen nivel y competir con los mejores del mundo, no sólo con los de casa y de Europa. Lograr nuestra mejor marca, aquí, en unos Juegos; y conseguir un programa tan completo demuestra que es un trabajo bien hecho y un objetivo cumplido. Hace dos años no nos hubiéramos imaginado haber llegado aquí así ", afirmaba Sara Hurtado en zona mixta.

La pareja, que estuvo arropada por los padres de ella (Pilar y Javier), pondrá fin a la temporada pues no ha sido convocada para el próximo mundial, donde nuestro país estará representado por los vencedores en el campeonato de España, Olivia Smart & Adriá Díaz.

De esta forma, se pone fin a la actuación española en la competición de patinaje artístico en los Juegos Olímpicos de PyeongChang.

 

La mejor final de la historia

Con 12 de las 20 parejas superando los 100 puntos en el ejercicio libre, la de PyeongChang será recordada como la mejor final de la modalidad de danza vista hasta la fecha.

El oro fue para los canadienses Tessa Virtue & Scott Moir (206,67) quienes, a ritmo de ‘Moulin Rouge’ presentaron una coreografía de alto voltaje con acrobáticas elevaciones y difíciles de transiciones, que les permitió cosechar su tercera medalla olímpica. A pesar de batir el record del mundo (123,35) y ser ligeramente mejores en la danza libre, los franceses Gabriella Papadakis & Guillaume Cizeron, no pudieron superar a sus compañeros de entrenamiento y se llevaron la medalla de plata (205,28). El bronce sería para los hermanos Shibutani (192,59) quienes aprovechaban la anulación de un elemento (un twizzle coreográfico) que sufrieron sus compatriotas Madison Hubbell & Zachary Donohue (187,69) que se apearon del podio, tras ser terceros en el programa corto.

 

Clasificación final

.1. Tessa Virtue y Scott Moir (CAN) 206.67 puntos

.2. Gabriella Papadakis y Guillaume Cizeron (FRA) 205.28

.3. Maia Shibutani y Alex Shibutani (USA) 192.59

.4. Madison Hubbell y Zachary Donohue (USA) 187.69

.5. Ekaterina Bobrova y Dmitri Solobiev (OAR/Rusia) 186.92

.6. Anna Cappellini y Luca Lanotte (ITA) 184.91

...

12. Sara Hurtado y Kirill Khaliavin (ESP) 168.33

 

FOTO: Hurtado & Khaliavin se abrazan tras terminar su ejercicio. Imagen de Nacho Casares para el COE.

14/03/2018
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