Javier Fernández se apea del podio mundial

El japonés Yuzuru Hanyu se llevó la victoria tras batir su propio récord mundial, la plata fue para el también nipón Shoma Uno y, el bronce, para el chino Boyang Jing

 

Helsinki, 1 de abril de 2017 - Se anunciaba como la ‘batalla de los cuádruples’ y, a ciencia cierta, que lo fue. Pues en el grupo de seis patinadores que luchaban por las medallas en el campeonato del mundo preolímpico de Helsinki se vieron, nada menos, que 24 saltos con cuatro giros en el aire.

En un Hartwall Arena, lleno hasta la bandera entraba, a eso de las de 14:00 horas, el ‘grupo de la muerte’ conformado por: el japonés Yuzuru Hanyu, el estadounidense Nathan Chen, el chino Boyang Jin, el canadiense Patrick Chan, el también nipón Shoma Uno y el español Javier Fernández, que prácticamente competirían en orden inverso a las posiciones que obtuvieron el jueves.

El primero en saltar a la pista era Yuzuru Hanyu que, tras un programa corto y unos entrenamientos renqueantes, brindaba el mejor programa largo de la historia. Un delicado montaje con la pieza ‘Hope and Legacy’ del compositor Joe Hisaishi en el que clavó todos los saltos que se propuso: cuatro cuádruples (un bucle, dos salchow y un toe) y cinco triples. Además dio un recital de piruetas con unas posiciones muy inusuales y de velocidad. Con 223.20 puntos superaba su propio récord mundial de programa largo y ponía muy complicadas las cosas a los cinco patinadores que restaban.

El joven norteamericano, Nathan Chen fue a por el más difícil todavía, seis cuádruples, uno más de los planeados. Tanta ambición le pasaba factura y se cayó en dos de ellos, un lutz y un salchow, para obtener 193.39 en una coreografía con poco contenido artístico. Algo parecido a lo que le pasaba al montaje del chino Boyang Jing que, aunque poco trabajado desde el punto de vista de la interpretación y la coreografía, fue cuasi perfecto desde el plano técnico con cuatro cuádruples y seis triples. De hecho, un contenido en saltos superior al de Hanyu. Recibiría 204.94. Por su parte, el canadiense Patrick Chan bordaba su apertura con cuádruple toe con triple toe y cuádruple salchow, pero erraba completamente su secuencia con triple axel y la repetición del cuádruple toe para obtener 193.03.

Era el turno del rival más cercano a Javier Fernández después del programa corto, el japonés Shoma Uno que, con una selección de tangos de Astor Piazzolla, aterrizó perfectamente sus cuatro cuádruples y cinco triples. Sólo fallo un elemento, el triple lutz. Otra súper nota: 214.45.

El último en patinar era el madrileño que pisaba el hielo, después de esperar 45 minutos tras el calentamiento, y habiendo escuchado las puntuaciones de todos sus rivales. Sabía que necesita 212.55 para ganar, algo complicado pero posible, pues su récord de Europa era de 216.41. No podía fallar nada.

En el calentamiento no se le había visto seguro, algo que le sucede muchas veces, pero en este caso su rostro no denotaba la habitual confianza. Algo raro. Con el piloto automático puesto, iniciaba su ejercicio con un impecable cuádruple toe, pero en el combinado de cuádruple salchow con triple toe apoyaba ambos pies en el hielo. Un pequeño fallo, que no le afectaba en la otra combinación que buscaba, triple axel con doble toe. Tocaba respirar para abordar el tercero de los cuádruples, un salchow, en el que se caería instantes después para gran disgusto del público del Hartwall. El oro y la plata se esfumaban, tocaba pelear por el bronce. Por unos instantes, la esperanza se mantenía: conseguía el segundo triple axel y el triple lutz, pero el sueño se esfumó en lo que tardó en errar la secuencia formada por triple flip (hizo doble) y triple salchow (que sobregiró) y en apoyar la pierna libre en el triple bucle final. Su expresión lo denotaba: no había sido su día.

Cuando el speaker anunciaba las notas: 98.62 en técnica y 94.52 en componentes, los presentes se llevaban las manos a la cabeza pues, con en el sexto mejor programa libre, se iba a la cuarta plaza. Un mazazo que nadie esperaba. Al empezar la competición se pronosticaba que el oro se le resistiera, pero nunca que estuviera fuera del podio, algo que le sucedía desde el mundial de Niza en 2012. El oro iba a parar a Yuzuru Hanyu, que recuperaba su título tras las dos victorias de Fernández, la plata para Shoma Uno y el bronce para Boyang Jin.

“Hoy ha sido un día difícil y diferente. Del entrenamiento de la mañana a la competición ha habido sólo un descanso de tres horas y apenas he comido, pero eso puede pasar. Lo que realmente me ha afectado y me ha puesto más nervioso es que, al salir el último, he escuchado las puntuaciones y lo bien que lo hacían mis rivales. Eso me ha generado demasiados pensamientos negativos y no he salido a la pista con la actitud normal de me voy a comer el mundo. He empezado bien, pero me ha faltado fuerza mental”, afirmaba a HIELO ESPAÑOL en zona mixta.

Sin embargo, el pentacampeón europeo prefiere tomarse este revés de forma constructiva: “Lo hablaba con mis entrenadores Brian Orser y Tracy Wilson con este resultado, no se ha acabado el mundo. Tenemos que verlo de forma positiva, igual la temporada que viene ya no tengo tanta presión de cara a las olimpiadas”.

Según los resultados obtenidos por Javier Fernández y Javier Raya en este mundial, puestos 4º y 27º, a España le corresponden dos plazas en la categoría masculina para los juegos de Pyeongchang 2018, igualando lo conseguido en Sochi 2014.

 

FOTO: Javier Fernández se lamenta tras su actuación. Imagen de Ester Ayerdi para Hielo Español.

 

Resultados del TOP 6

1º Yuzuru Hanyu (Japón): 321.59

2º Shoma Uno (Japón): 319.31

3º Boyang Jin (China): 303.58

4º Javier Fernández (ESPAÑA): 301.19

5º Patrick Chan (Canadá): 295,16

01/04/2017

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